Proponen declarar a los Talleres Ferroviarios como un bien urbano, histórico y patrimonial

La propuesta fue realizada por el concejal Maximiliano Córdoba con el fin de destacar la historia y la importancia que posee la construcción.

El Concejo Deliberante de Tafí Viejo recibió la presentación de un proyecto para que los Talleres Ferroviarios sean declarados como bien urbano, histórico y patrimonial. La propuesta fue realizada por el concejal Maximiliano Córdoba con el fin de destacar la historia y la importancia que posee la construcción.

 “Esta declaración pasará a la comisión correspondiente para que sea tratada, esperamos que sea declarado como un bien urbano histórico y patrimonial taficeño.  Se trata de una construcción que comenzó en 1902 y que durante más de 100 años fue el emprendimiento más grande de Latinoamérica en cuanto a la industria pesada. Del predio de 23 hectáreas que poseen los talleres ferroviarios, hoy solo se ocupan una hectárea y media para la reparación de vagones de carga, esto tiene una expectativa de incrementarse si las políticas nacionales y provinciales lo permiten”, aseguró Córdoba.

La instalación del ferrocarril en la Argentina surgió mediante la inversión de capital de Gran Bretaña y Francia, lo que posibilitó un fuerte crecimiento en la economía. Desde entonces, las inversiones aumentaron en el sector, lo que permitió mejorar la producción y aumentar la mano de obra especializada, proveniente de las escuelas técnicas.

Por los años 50, los talleres taficeños empleaban a más de 5.500 obreros y llegaban a producir 24 vagones de carga, 11 coches de pasajeros y 2 locomotoras a vapor por mes, además de 5 toneladas de repuestos varios. Los
años de esplendor marcaron y forjaron el desarrollo de la ciudad,
convirtiéndola en su momento en una ciudad industrial, la más próspera del
país. A partir del golpe del 55, el ferrocarril comenzó a sufrir las
consecuencias de un gobierno que privilegiaba los intereses de algunos
sectores. 

Luego de los
golpes de Estado de 62 y 66 las políticas de achique siguieron aumentando hasta
1974, con el regreso de Perón a la presidencia. Este gobierno tomó la
iniciativa de reinvertir en el ferrocarril por lo que, en el caso de los
talleres ferroviarios de Tafí Viejo, mil personas ingresaron a la planta
industrial. En julio de 1980 los talleres fueron cerrados en el marco
del denominado “Proceso de Reorganización Nacional”. Con el retorno de
la democracia, los talleres taficeños volvieron a abrir sus puertas pero esta
vez con tan solo 500 obreros y con las estructuras desmanteladas. 

El gigante de Tafí Viejo siguió en silencio hasta el año 2003, cuando el presidente Néstor Kirchner anunció una nueva reapertura y en el año 2008 la decisión fue ratificada por la presidente de la Nación Cristina Fernández.